domingo, 13 de noviembre de 2011

"La Fiesta de Cumpleaños"



Hace dos lunes atrás, fuimos al larcomar  a ver la obra "La fiesta de cumpleaños".
Cuando estábamos sentados frente al escenario, me puse a observarlo. Me gusto bastante la manera en la que fue decorado y las luces como daban la sensación de que afuera había sol cuando en realidad estábamos de noche. Sin embargo, lo malo de esto fue que en todo momento el escenario se quedo decorado así y muchas veces no utilizaron todo de el.  Pudieron haberse dirigido más al centro del escenario o más aún en la parte delantera done había un mueble que estuvo ahí solo para decorar ya que cuando lo usaron fue para algo muy superficial, pararse y vendarle los ojos al protagonista.

Un error esencial cometido por los actores fue la voz. El tono de las voces era muy bajo, debías esforzarte para escucharlos y sobre todo entender que decían. Estoy seguro que si hubiéramos sido ellos, Roberto nos hubiera dado un buen grito. No era solo el echo de que utilizaban una voz baja para actuar si no también que tenían mala pronunciación. Por lo tanto, no se les entendía que decían. Esta pelea de nosotros con la obra para poder escuchar que decían lo volvió aburrido. Como una vez dijo Roberto, "La audiencia no debe esforzarse por entender que dicen, ustedes tienen que esforzarse para que ellos los entiendan".

Las conversaciones entre ellos tenían muchas pausas. Creo que lo que en realidad trataban de mostrar era el echo de que reflexionáramos o llenáramos ideas en esas pausas. O como diría Roberto, ver cuales son los subtextos.
Sin embargo, estas continuas pausas en los diálogos hacía que te quedaras dormido y que la obra tomara un ritmo lento. No habían mensajes en los silencios. Eran silencios que no te mostraban nada. Como si fueran maquinas siguiendo las ordenes del director y no actuar.

Por otro lado, creo que la obra no funciono no solo por los actores si no también por el director.
El director esta ahí para dirigirlos que hacer y como. Sobre todo, entender bien la obra para luego mandar a sus actores a re-alisarla. No es el echo de leer una obra porque te gusta, si no tienes que entender cual era el mensaje del autor y ser capaz de representarlo con la ayuda de la dirección.

A pesar de todo me sorprendió que de cierta manera hubiera llegado a entretener a la audiencia  en cuanto yo estaba entre sueños viéndola. Puede que sea que todo sea cuestión de perspectiva ya que había gente riendo y disfrutándolo mientras otros morían porque acabe.

Entonces, ¿es necesario esforzarse en cumplir con todas las recomendaciones para una buena obra? Porque de todas maneras la gente parece disfrutarlo. Sea una obra buena o mala, esta pregunta vuelve a mi en cuanto vi las obras del one act play. No eran muy buenas pero a pesar de ello la gente parecía divertirse. Esto mismo sucedió en esta obra.

1 comentario:

  1. Tu análisis de la obra es muy pobre y superficial. La próxima vez debes detenerte en explicar cómo funcionan los diferentes elementos de la puesta en escena.

    Has debido desarrollar más la parte en que reflexionas acerca de la reacción del público, es lo más interesante de esta entrada.

    Roberto

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